La casa de Ketut en Ubud: una experiencia espiritual que volvería a vivir una y otra vez

La casa de Ketut en Ubud: una experiencia espiritual que volvería a vivir una y otra vez

Hay lugares en Bali que no solo visitas, sino que sientes.

Durante mi paso por Ubud quise conocer uno de esos lugares que tienen una historia especial: la casa de Ketut Liyer, el famoso sanador balinés que se hizo conocido mundialmente gracias a la película “Comer, rezar, amar” (Eat, Pray, Love).

Ketut Liyer falleció en 2016, pero su legado continúa a través de su familia y de quienes siguen compartiendo esta tradición de sanación y lectura espiritual.

Y puedo decir que fue una de las experiencias más especiales que viví en Indonesia.

Una mañana diferente en Ubud

Como siempre durante mi viaje, llegué y volví en Grab, que fue mi aplicación favorita para moverme por Bali.

Al llegar, la energía del lugar ya se siente diferente. Es un espacio tranquilo, lleno de historia y con una atmósfera muy especial.

Tuve la oportunidad de compartir con la familia, incluso tomar desayuno con ellos, lo que hizo que la experiencia fuera todavía más cercana y auténtica.

Sanación, lectura de mano y una experiencia que me hizo mucho sentido

Durante mi visita hice una sanación y también una lectura de mano mientras esperaba mi turno.

Más allá de creer o no en este tipo de experiencias, creo que lo más bonito es llegar con la mente abierta y permitirte escuchar.

Muchas de las cosas que me dijo resonaron muchísimo conmigo y me hicieron reflexionar. Fue un momento muy personal, tranquilo y de mucha conexión.

Una tradición que sigue viva

Lo más lindo fue ver cómo esta tradición continúa.

El trabajo que comenzó Ketut sigue presente a través de su familia, manteniendo esa esencia de compartir una mirada más espiritual de la vida, algo que ha atraído a viajeros de todo el mundo durante años.

No es solo ir por la fama de una película; es conocer una parte de la cultura balinesa y vivir un momento diferente dentro del viaje.

Personas que hacen que el lugar sea aún más especial

Durante mi espera conocí a una australiana maravillosa, muy amorosa, que me contó que volvía todos los años.

Y después de vivir la experiencia, entendí por qué.

Hay lugares a los que uno llega una vez y siente que quiere regresar. Este fue uno de ellos.

Me encantó la energía del lugar, la forma en que te reciben y la sensación de tranquilidad que queda después de la visita.

Mi recomendación

Si estás en Ubud, recomiendo muchísimo vivir esta experiencia.

No importa si eres una persona muy espiritual o simplemente alguien curioso por conocer algo diferente. Creo que lo importante es ir con respeto, con el corazón abierto y dispuesto a vivir algo nuevo.

Yo personalmente volveré sí o sí.

Fue una experiencia que me hizo mucho sentido, que disfruté muchísimo y que se convirtió en uno de esos recuerdos del viaje que voy a guardar para siempre.

Si quieres el contacto para agendar una visita, feliz te lo comparto.


🎥 Mira el reel de esta experiencia

https://www.instagram.com/santaspecadoras/reel/DaVbkR9yQv4/